miércoles, 16 de marzo de 2016

QUISTES DE OVARIO



ANATOMÍA DE OVARIO:
Los ovarios son unas estructuras pares que se encuentran a cada lado del útero y cerca de la pared pélvica. Cada ovario tiene la forma ovalada de una almendra, es de color rosado grisáceo y presenta una superficie lisa o arrugada. El tamaño varía dependiendo de las diferentes fases de la vida.1 En el neonato los ovarios tienen 13 mm de longitud, 6 mm de ancho y 4 mm de espesor. Ellos incrementan gradualmente su tamaño hasta llegar a 3 cm x 1.5 cm x 5 cm y para el momento de la menopausia miden 20 mm x 10 mm x 15 mm. El volumen antes de la menarquia es de 3 cm³, en la edad reproductiva - 11 cm³ y en la postmenopausia - 6 cm³. Cada ovario yace en la fosa ovárica cerca de la pared pélvica y ambos ovarios están unidos al útero mediante el ligamento ovárico, por detrás y debajo de la trompa de Falopio. Los límites de la fosa ovárica son: • Por arriba la arteria ilíaca externa 
• Anterior a ella o en frente, por la arteria umbilical obliterada
 • En su parte posterointerna por el uréter •
 En su parte posterolateral por el nervio obturador • Lateralmente por la vena ilíaca externa
 El ovario es intraperitoneal y durante las cirugías rutinarias del ovario uno no verá a ninguna de las estructuras mencionadas antes, debido a que éstas son retroperitoneales. Cuando el apéndice está en posición pélvica, pudiera estar muy cerca del ovario derecho. Cada ovario tiene dos superficies - lateral y medial Dos bordes - anterior o mesovario y posterior Las dos extremidades o polos son el uterino o inferior y el superior o tubárico.3 La posición ovárica varía en las mujeres que han parido y también es móvil, es decir, su posición cambia en algo de acuerdo a los intestinos circundantes. El eje longitudinal del ovario es vertical en las mujeres nulíparas con su cuerpo en posición erguida 

Quistes ováricos

    
Un quiste es un saco lleno de líquido que se forma sobre o dentro de un ovario.
Este artículo es acerca de los quistes que se forman durante su ciclo menstrual mensual, llamados quistes funcionales. Los quistes funcionales no son lo mismo que los quistes son causados por cáncer u otras enfermedades 

Causas

Cada mes, durante el ciclo menstrual, crece un folículo (donde el óvulo se está desarrollando) en el ovario. La mayoría de los meses, se libera un óvulo de este folículo, lo cual se denomina ovulación. Si el folículo no logra abrirse y liberar un óvulo, el líquido permanece dentro del folículo y forma un quiste, el cual se denomina quiste folicular.
Otro tipo de quiste, llamado quiste del cuerpo lúteo, se presenta después de que un óvulo ha sido liberado de un folículo. Este tipo de quiste a menudo contiene una pequeña cantidad de sangre.
Los quistes ováricos son más comunes en los años de la edad reproductiva desde la pubertad hasta la menopausia. La afección es menos común después de la menopausia.
Tomar drogas para la fecundidad puede causar una afección en la cual se forman múltiples quistes grandes en los ovarios, lo cual se denomina síndrome de hiperestimulacion ovárica Por lo general, los quistes desaparecen después del período de una mujer o después de un embarazo.
Los quistes ováricos funcionales son diferentes de tumores de ovario o quistes debido a afecciones relacionadas con las hormonas, como el sindrome de ovario poliquistico

Síntomas

Los quistes ováricos con frecuencia no causan síntomas.
Un quiste ovárico tiene más probabilidad de causar dolor si:
  • Se vuelve grande.
  • Sangra.
  • Se rompe.
  • Interfiere con el riego sanguíneo al ovario.
  • Se golpea durante la relación sexual.
  • Se tuerce o causa torsión de las trompas de Falopio.
Los síntomas de los quistes ováricos pueden abarcar:
  • Distensión o hinchazón abdominal.
  • Dolor durante la defecación.
  • Dolor pélvico poco después del comienzo o finalización del período menstrual.
  • Dolor con las relaciones sexuales o dolor pélvico durante el movimiento.
  • Dolor pélvico constante y sordo.
  • Dolor pélvico intenso y repentino, a menudo con náuseas y vómitos, que puede ser un signo de torsión o retorcimiento del ovario en su riego sanguíneo o ruptura de un quiste con sangrado interno.
Los cambios en los períodos menstruales son infrecuentes con los quistes foliculares y son más comunes con los quistes del cuerpo lúteo. Se puede presentar manchado o sangrado con algunos quistes.

Pruebas y exámenes

El médico o el personal de enfermería pueden descubrir un quiste durante un examen pélvico o cuando a usted le hagan una ecografía por otra razón.
La ecografía se puede hacer para diagnosticar un quiste. El médico o el personal de enfermería tal vez necesiten examinarla de nuevo en 6 a 8 semanas para verificar que éste haya desaparecido.
Otros exámenes imagenológicos que se pueden hacer cuando sea necesario abarcan:
  • tomografia computarizada
  • Estudios de flujo Doppler
  • resonancia magnetica
Se pueden hacer los siguientes exámenes de sangre:
  • examen ca 125 para buscar posible cáncer si usted ha llegado a la menopausia o ya la pasó o tiene una ecografía anormal
  • Niveles hormonales (como la HL, FSH estradiol y testosterona)
  • prueba de embarazo (GCH en suero)

Tratamiento

Los quistes ováricos funcionales generalmente no necesitan tratamiento. Por lo regular, desaparecen al cabo de 8 a 12 semanas de manera espontánea.
Si usted tiene quistes frecuentes, el médico o el personal de enfermería le pueden recetar píldoras anticonceptivas (anticonceptivos orales). Estos medicamentos pueden reducir el riesgo de nuevos quistes ováricos. Estas píldoras no disminuyen el tamaño de los quistes existentes.
Se puede necesitar cirugía para extirpar el quiste o el ovario con el fin de verificar que no sea cáncer ovárico. La cirugía muy probablemente se necesite para:
  • Quistes ováricos complejos que no desaparecen.
  • Quistes que estén causando síntomas y que no desaparecen.
  • Quistes ováricos simples que sean mayores a 10 centímetros.
  • Mujeres que estén cerca de la menopausia o que sean posmenopáusicas.
Los tipos de cirugía para los quistes ováricos abarcan:
  • laparatomia exploratoria
  •  laparoscopia pélvica para extirpar el quiste o el ovario
Usted puede necesitar otros tratamientos si tiene poliquistosis ovárica u otro trastorno que pueda causar quistes.

Expectativas (pronóstico)

Los quistes en las mujeres que aún están teniendo periodos tienen mayor probabilidad de desaparecer. Un quiste complejo en una mujer posmenopáusica tiene un mayor riesgo de ser cáncer. El cáncer es muy improbable si es un quiste simple.

Posibles complicaciones

Las complicaciones tienen que ver con la afección que está causando los quistes y pueden ocurrir con quistes que:
  • Sangran.
  • Se rompen.
  • Muestran signos de cambios que pudieran ser cancerosos.
  • Presentan torsión.

jueves, 10 de marzo de 2016

EMBARAZO ECTOPICO



¿Qué es un embarazo ectópico?

Si un óvulo fecundado se implanta fuera del útero se denomina embarazo ectópico o extrauterino. Se da en uno de cada 50 embarazos. No hay forma de trasplantar un embarazo ectópico (que significa literalmente “que se produce fuera del lugar”) dentro del útero. Es por ello que la única solución es poner fin al embarazo.

Aunque existen algunos factores de riesgo, el embarazo ectópico le puede ocurrir a cualquier mujer. Y debido a que es potencialmente peligroso, es importante reconocer las primeras señales y recibir tratamiento lo más pronto posible.

¿Cómo sucede?
Después de la concepción, el óvulo fecundado desciende por la trompa de Falopio en dirección hacia el útero. Si la trompa se encuentra dañada u obstruida y no permite que el óvulo se dirija hacia el útero, este puede implantarse en la trompa y continuar desarrollándose allí.
Debido a que la gran mayoría de los embarazos ectópicos tienen lugar en una de las trompas de Falopio, frecuentemente se los llama embarazos “tubáricos”. Con mucha menos frecuencia, el óvulo se implanta en uno de los ovarios en el cuello del útero directamente en el abdomen o incluso en la cicatriz de una cesarea.

Es también posible que una mujer tenga un embarazo normal en el útero y al mismo tiempo un embarazo ectópico. A esto se lo llama embarazo heterotópico y es bastante raro. Este sucede en uno de cada 4.000 embarazos.

Si no se detecta ni trata un embarazo extrauterino, el embrión podría crecer hasta provocar la ruptura de la trompa de Falopio, lo que causará intenso dolor abdominal y hemorragia. Es posible que esto ocasione daños permanentes a la trompa o hasta su pérdida, y si provoca una hemorragia interna muy fuerte, que no recibe tratamiento de inmediato, puede incluso conducir a la muerte. Es por ello que una detección temprana, un tratamiento adecuado y el cuidado posterior son fundamentales.

¿Cuáles son los riesgo de tener un embarazo ectópico?
Cualquier mujer puede tener un embarazo ectópico, pero ciertas mujeres corren más riesgo que otras. Un factor común es haber tenido una condición o cirugía que haya dañado las trompas de Falopio, incluyendo las siguientes:

·         Te han operado de las trompas de Falopio para corregir un problema o para revertir una ligadura de trompas (esterilización quirúrgica). Tu riesgo también es mayor, aunque en una escala mucho menor, si has tenido otras cirugías pélvicas o abdominales. En el raro caso de que una mujer quede embarazada después de que le hayan hecho una ligadura de trompas, la posibilidad de que tenga un embarazo ectópico es del 25 al 50 por ciento.

·         Ya has tenido un embarazo ectópico. Después de haber tenido un embarazo ectópico, la posibilidad de tener otro es de uno en 10 embarazos. Y si has tenido dos o más embarazos ectópicos, las probabilidades de tener otro son por lo menos uno de cada cuatro embarazos.
·         Tienes una infección en tu aparato reproductor superior (lo que se conoce como enfermedad pélvica inflamatoria). La enfermedad pélvica inflamatoria es frecuentemente causada por infecciones de transmisión sexual no tratadas, como la gonorrea o la clamidia.

A veces no se presenta ningún síntoma, así que el haber padecido una de estas infecciones de transmisión sexual también aumenta el riesgo de un embarazo ectópico, aun si no piensas que has tenido una enfermedad pélvica inflamatoria.

El haber tenido múltiples parejas sexuales también incrementa tu riesgo, porque eso aumenta las posibilidades de que hayas tenido una infección de transmisión sexual o una enfermedad pélvica inflamatoria.


·         Problemas de infertilidad. La infertilidad frecuentemente se debe a trompas dañadas, y si quedas embarazada durante un tratamiento contra la infertilidad, existe una probabilidad más alta de que sea un embarazo ectópico.

·         Una condición ginecológica llamada endometriosis podría causar tejido cicatricial que afecta las trompas de Falopio, lo que incrementa el riesgo de embarazo ectópico.

¿Cómo se diagnostica el embarazo ectópico?
Puede resultar difícil diagnosticarlo. Si los síntomas sugieren que tienes este tipo de embarazo, tu médico te hará primero un ultrasonido así como un análisis de sangre de confirmar el diagnóstico:


·         Un análisis de sangre para verificar el nivel de la gonadotropina coriónica humana (hCG), una hormona producida durante el embarazo. Si está bastante alta como para sugerir que hay embarazo, pero no lo suficiente para la etapa en que te encuentras, puede tratarse de un embarazo ectópico.

Si no tienes dolores y todavía existen dudas respecto al diagnóstico, seguramente te repitan la prueba a los dos o tres días. Si el nivel de hCG no aumenta como debería, probablemente signifique que tienes un embarazo ectópico o un alto riesgo de aborto natural de un embarazo normal (implantado en el útero).


·         Una ecografía para examinar el útero y las trompas de Falopio. Si el técnico que realiza la ecografía puede distinguir un embrión en la trompa de Falopio, no hay dudas de que tienes un embarazo ectópico. Pero en la mayoría de los casos, el embrión habrá muerto al principio del proceso y será demasiado pequeño para que lo encuentre el técnico. En cambio, tal vez note que una trompa está inflamada y vea coágulos y tejidos que hayan quedado del embrión.

El técnico además comprobará si se ha desarrollado un embarazo en el útero. Si el resultado de la prueba de embarazo da positivo, pero no se puede encontrar el embrión (o evidencias de un embrión), es posible que tengas un embarazo ectópico, pero también puede ser que el embarazo esté en sus primeras etapas o que hayas sufrido un aborto natural.

Mientras no tengas dolores, el médico continuará haciéndote controles rigurosos a través de análisis de hormonas y ultrasonidos hasta que pueda confirmar el diagnóstico o los síntomas se vuelvan más intensos.

Si el diagnóstico no determina si se ha producido o no un aborto espontáneo o si tu embarazo es ectópico, tu doctor quizás te haga un procedimiento quirúrgico llamado dilatación y legrado (D&C por sus siglas en inglés) para examinar y extraer algún tejido que pueda haber en tu útero. También te podría examinar las trompas de Falopio a través de una cirugía laparoscópica. Para este último procedimiento te harán una pequeña incisión para colocarte una diminuta cámara dentro del abdomen.

¿Cómo se trata el embarazo ectópico?
Eso depende de la claridad del diagnóstico, del tamaño del embrión y de las técnicas disponibles.

Si el embarazo es sin dudas ectópico y el embrión es aún relativamente pequeño, pueden administrarte el medicamento metotrexato. Este se inyecta intramuscularmente y llega hasta el embrión a través del torrente sanguíneo, y allí interrumpe el embarazo al impedir el crecimiento de las células de la placenta. (Con el tiempo, el pequeño embrión es reabsorbido por el cuerpo).

A medida que el medicamento comienza a hacer efecto puedes presentar retortijones o dolores abdominales y posiblemente náuseas, vómitos y diarrea.

Tendrás que evitar el alcohol y los medicamentos antiinflamatorios no esteroideos, como por ejemplo ibuprofeno, aspirina y naproxeno. Asimismo, deberás evitar cualquier tipo de multivitaminas o suplementos que contengan ácido fólico, ya que pueden interferir con la acción del metotrexato. También necesitas evitar las actividades rigurosas, la luz del sol y las relaciones sexuales por un tiempo.

Después necesitarás realizarte nuevos análisis de sangre para examinar el nivel de la hormona gonadotropina coriónica humana (hCG), para asegurarte de que el embarazo ectópico realmente haya terminado. Estos análisis continuarán hasta que los niveles de hCG lleguen a cero, lo que por lo regular toma unas cuantas semanas.

Si sientes cualquier indicio de ruptura de trompa (como fuertes dolores abdominales, dolor en los hombros, o hemorragias intensas) o signos de shock (como pulso débil, acelerado; piel pálida, sudorosa; y mareos o desmayos), llama al 911 de inmediato si vives en Estados Unidos o a tu número local de emergencias.

Si el embarazo ya está muy avanzado como para que tomes metotrexato, tienes dolores intensos o hemorragias internas, estás en el periodo de lactancia o tienes determinada enfermedad que hace que la medicación no sea una buena opción, necesitarás someterte a una cirugía. (Si tienes hemorragias intensas puede ser que además necesites una transfusión de sangre).

Si presentas un cuadro clínico estable y el embrión es lo suficientemente pequeño, puede extraerse a través de un procedimiento denominado cirugía laparoscópica: un obstetra o ginecóloga examina las trompas con una pequeña cámara que se introduce a través de un minúsculo corte en el ombligo y por lo general logra extraer el embrión o restos de tejido y a la vez conserva intacta la trompa. (Sin embargo, si la trompa ha sufrido mucho daño o tienes hemorragias intensas, puede ser necesario extirparla).

La cirugía laparoscópica requiere de anestesia general, equipos especiales y un cirujano especializado, y necesitarás alrededor de una semana para recuperarte.

Al igual que sucede con los tratamientos que consisten en medicamentos, deberás hacerte una serie de análisis de sangre después de la cirugía para monitorear tus niveles de hCG. A través de estos se puede verificar si el embarazo ectópico se ha removido por completo. Recuerda que estos análisis continuarán hasta que los niveles de hCG lleguen a cero, lo que por lo regular toma unas cuantas semanas.

En algunos casos, por ejemplo, si tienes mucho tejido cicatricial en el abdomen, hemorragias intensas o el embrión es demasiado grande, puede no resultar posible u oportuno utilizar tecnología laparoscópica.
















jueves, 3 de marzo de 2016

SALAS DE CIRUGIA

SALA DE CIRUGÍA LAPAROSCOPICA

Es una técnica miniamente invasiva  que permite realizar procedimientos quirúrgicos en menos tiempo y con menos manipulación de tejidos beneficiando altamente la recuperación temprana de los paciente y su pronto reintegro a sus actividades normales.


Extracción de quistes y miomas, embarazos tubaricos, histerectomías y hasta cirugías de cáncer se pueden realizar hoy por vía laparoscópica. Esta técnica –que se viene empleando desde inicios del siglo pasado-está disponible en Clínica Sanatorio Alemán y se ha convertido en una excelente alternativa para la mujer actual.
Los primeros en utilizar este sistema fueron los ginecólogos, para realizar diagnósticos y liberación de adherencias. Con el tiempo fue ganando adeptos y se aplicó también en la cirugía general, principalmente en vesícula. Los ginecólogos en Europa vienen realizándola con mucho entusiasmo desde la década del 70, en diferentes países. Pero es en los años 80, con la aparición de las cámaras de video, cuando se generó un uso explosivo de esta modalidad quirúrgica, ya que la imagen es vista en un monitor. “Esto permite al ayudante y al equipo quirúrgico participar activamente de la operación, al igual que en una cirugía abierta, lo cual facilita y acorta los tiempos operatorios”, explica el ginecólogo Italo Ciuffardi Cozzani.
Junto con la aplicación y desarrollo de las cámaras de video, que permiten ampliar detalles, hacer zoom, etc., se logró un gran avance en el desarrollo tecnológico de los instrumentos, apareciendo diferentes tipos de pinzas, tijeras y sistemas de aspiración e irrigación para ser utilizados en esta modalidad quirúrgica, más precisa y más limpia.

En Sanatorio Alemán, los ginecólogos Italo Ciuffardi y Juan Raúl Escalona han efectuado unas 2000 cirugías laparoscópicas y aseguran que la clínica está implementada con todo lo necesario para realizarlas. Los dos profesionales son voces autorizadas para explicar esta técnica, la que todavía no es ocupada por todos los ginecólogos.


 LAPAROSCOPIA DIAGNOSTICA:
Esta técnica se usa también para estudiar el útero por dentro y se denomina histeroscopía. Esta es una técnica que permite revisar la cavidad uterina y revisar el endometrio. Se usa básicamente como diagnóstico en el caso de pacientes que tienen sangrados uterinos anormales e infertilidad, entre otros. Ante un caso de este tipo, lo primero que se debiera hacer es una ecografía y luego una histeroscopía para ver si hay pólipos, miomas, extirparlos o tomar biopsias si es necesario.




EQUIPO

El equipo para realizar la cirugía laparoscópica ginecológica o la abdominal está compuesto por:

• Insuflador de CO2: 
Equipo computarizado que permite introducir CO2 al abdomen del paciente a una presión y flujo conocidos. Dispone de diferentes pantallas digitales que muestran las presiones y los flujos que se están usando.

• Fuente de Luz: 
Equipo que permite generar un haz luminoso que se transmite por una fibra óptica, la que se conecta al laparoscopio, que tiene forma de tubo. Estos tienen habitualmente visión de cero grados o treinta grados, los más usados son los de cero grados. Existen diferentes tipos de luz, las más utilizadas son las de xenon.

• Fuente de la cámara de video: 
Equipo al cual se conecta la cámara de video que está ubicada en el extremo proximal del laparoscopio para transmitir la imagen a un monitor, permite graduar los colores, brillo, nitidez de la imagen y tiene zoom.

Sistema de grabación: 
Hoy en día se utiliza el DVD, de modo que las cirugías se pueden grabar para su posterior evaluación.

Fuente de energía: 
Este equipo permite generar corriente mono o bipolar, la que se transmite a los instrumentos como tijeras o pinzas de coagulación, dotándolos de energía para realizar tanto coagulación como corte de tejidos y estructuras.



La intervención
¿Cómo se podría explicar el procedimiento?
La paciente se ubica en la mesa quirúrgica con el cuerpo inclinado (con la cabeza más baja que el resto del cuerpo), esto con la finalidad de que el intestino salga de la pelvis y se ubique hacia arriba hacia el diafragma, liberando espacio para practicar la cirugía.
Una vez “dormida” la paciente, se prepara el campo operatorio. Cabe mencionar que existen dos tiempos en toda cirugía laparoscópica ginecológica: Tiempo vaginal y tiempo abdominal.

¿En qué consiste el tiempo vaginal? 
El ginecólogo realiza un aseo de la vagina y posteriormente se introduce una sonda por la uretra, la que permanecerá en la vejiga durante toda la cirugía, y que dependiendo del tipo de cirugía se extraerá en el pos-operatorio inmediato o permanecerá hasta el día siguiente.
Una vez puesta la sonda vesical, se introduce un manipulador uterino, que permite durante la cirugía, desplazar y movilizar el útero hacia donde se necesite.

¿Y el tiempo abdominal?

Finalizado el tiempo vaginal se inicia el tiempo abdominal con una incisión por dentro del ombligo de 1 cm. de longitud. Tal incisión permitirá introducir una aguja de Verres (especial para introducir el CO2), ésta se conectada por una manguera de silicona estéril al insuflador, equipo computarizado que introduce el CO2 al abdomen. El gas entra a una presión y flujo previamente establecido por el cirujano con la finalidad de distenderlo y crear una cavidad amplia que separe la pared abdominal de los intestinos, de esa manera se puede tener el espacio suficiente para realizar los movimientos con los instrumentos dentro del abdomen y poder operar.




ÓRGANOS GENITALES INTERNOS


LOS OVARIOS
Son dos, uno a cada lado del útero, De color blanco nacarado, del tamaño de una almendra (4 a 5 centímetros de diámetro), situados en la parte superior de la cavidad pélvica, en una depresión de la pared lateral del abdomen, sostenidos por varios ligamentos; su función es producir un óvulo al mes (células sexuales femeninos).También están encargados de producir dos hormonas: el estrógeno y la progesterona, que son responsables del proceso reproductivo y de las características sexuales secundarias. Están unidos a la parte superior del útero mediante tubos angostos y flexibles conocidos como trompas de Falopio.
En la región externa de cada ovario hay masas diminutas de células llamadas folículos primarios; cada uno de éstos contiene un huevo inmaduro. No menos de 20 folículos comienzan a desarrollarse al principio del ciclo ovárico de 28 días; sin embargo, por lo general sólo un folículo alcanza su 
desarrollo completo y los demás se degeneran. Alrededor de la mitad del ciclo, el folículo ovárico maduro de Graaf que contiene un óvulo (huevo) casi formado en su totalidad se alza de la superficie del ovario y libera el huevo, en el proceso conocido como ovulación. Después de ésta, las células foliculares se someten a un cambio estructural para formar el cuerpo lúteo. La principal función de los ovarios es pues la ovogénesis o desarrollo y desprendimiento de un óvulo o gámeto femenino haploide. Además, los ovarios elaboran varias hormonas esteroidales en diferentes estadios del ciclo menstrual: los estrógenos y la progesterona.
LAS TROMPAS DE FALOPIO
Son dos conductos, izquierdo y derecho, que transportan el óvulo hasta el útero. En el tercio exterior de las trompas se produce el encuentro del óvulo con el espermatozoide, es decir, la fecundación. Las trompas de Falopio tienen una longitud de 6 a 9 centímetros desde los extremos superiores del útero hasta los ovarios. El extremo de cada trompa se ensancha y adopta una forma de embudo, constituyendo un orificio de mayor diámetro para facilitar la caída del óvulo en su interior cuando éste es liberado por el ovario. Los ovarios no están unidos a las trompas de Falopio, pero se encuentran suspendidos muy cerca de ellas gracias a un ligamento.

EL UTERO
Es un órgano musculoso y hueco con forma de pera invertida, donde el huevo se anida, crece, se desarrolla y transforma en feto. La función del útero es albergar , proteger y alimentar al feto durante el embarazo y expulsarlo al término de nueve meses. Consigue lo primero, en parte, gracias a su mucosa, el endometrio, que en ausencia de embarazo se desprende originando la menstruación.
El útero es un órgano con forma de pera situado en la parte superior de la vagina, entre la vejiga urinaria por delante y el recto por detrás, y está sujeto por seis ligamentos. El útero se divide en dos partes: el cuello uterino o cérvix y el cuerpo principal (el corpus). El cuello uterino, la parte inferior del útero, se abre dentro de la vagina. El útero normalmente está algo doblado hacia delante por la zona donde el cuello se une al cuerpo. Durante los años fértiles, el cuerpo es dos veces más largo que el cuello uterino. El cuerpo es un órgano con abundante musculatura que se agranda para albergar al feto. Sus paredes musculares se contraen durante el 
parto para impulsar al bebé hacia fuera por el fibroso cuello uterino y la vagina.

LA VAGINA
Es un canal tubular que se extiende desde el cuello uterino hasta la vulva. Está formada por tejido muscular liso ,cubierto de una membrana mucosa, dispuesta en repliegues que dan a este órgano una gran elasticidad. Es rica en secreciones lubricantes para facilitar la penetración del pene durante la unión sexual. También es el canal por donde sale el feto al exterior y pasa el flujo menstrual.
La vagina es un conducto fibromuscular, recubierto por una membrana mucosa resistente, que se extiende desde la vulva hacia el útero. En la cavidad abdominal ocupa el espacio que hay entre la vejiga urinaria y el recto. Es el órgano femenino del coito, pues recibe el pene erecto y el semen durante el coito. También sirve de conducto que evacua los restos de la mucosa uterina durante la menstruación. Su epitelio varía de manera leve como respuesta al estimulo estrogénico. Además es el canal a través del cual progresa el feto en el parto.